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Donato Jiménez BibianoBeato mártir, 1873–1936

II

El martirio

Desde la noche del 19 de julio hasta la madrugada del 18 de septiembre de 1936. Lo que sigue está contado con las palabras de quienes lo vieron: la joven que lo hospedó, el sacerdote que compartió su celda y el muchacho al que confesó.

Escondido en la Cava Baja19 de julio – 12 de septiembre

El domingo 19 de julio los redentoristas celebraban la fiesta de su titular, el Santísimo Redentor. Esa noche, después de cenar, el padre Donato dejó la residencia de San Miguel y se refugió en casa de su amigo y paisano Jerónimo Fernández Puertas, en el cuarto piso del número 8 de la Cava Baja, donde vivía con su mujer, Pilar López, y su hijo Leopoldo. Al día siguiente la comunidad cerró la basílica, consumió el Santísimo para evitar profanaciones y se dispersó. Al otro día ardía la sacristía.

Semblanzas de Hispania Martyr y Testigos de la Redención, basadas en las notas del P. Lucas Pérez.

Vivió allí casi dos meses, dedicado al recogimiento y a la oración. Solo salía para celebrar misa en la Nunciatura o en el Palacio de la Cruzada. Seguía confiado, convencido de que aquello acabaría pronto. A comienzos de septiembre corrió por el vecindario el rumor de que en el número 8 se escondía un fraile. Contra la voluntad de su amigo, decidió marcharse para no comprometerlo.

Semblanza de Testigos de la Redención.

«Hoy ha caído un pájaro de cuenta»12 y 13 de septiembre

El 12 de septiembre se trasladó a casa de la señorita Lola Moreno Tobarra, en el primer piso del número 59 de la calle Mayor, encima de la Farmacia de la Reina Madre. Así se lo habían aconsejado otros redentoristas el domingo anterior. Al día siguiente, hacia el mediodía, llegaron los milicianos a registrar la casa. Al ver el equipaje del refugiado dijeron: «Hoy ha caído un pájaro de cuenta». Se los llevaron a los dos en dos coches a la checa de la calle Fomento, número 9.

Notas manuscritas del P. Lucas Pérez, con el relato que Lola Moreno hizo al salir de la checa (APRM, Mártires, 1209102).

A Lola la interrogaron con preguntas indecorosas y la insultaron. Ella se defendió diciendo «que la podían matar; pero que era católica, apostólica y romana: que esto nunca lo negaría». La dejaron marchar. El padre Donato se quedó.

Ídem.

La celda número 513 – 16 de septiembre

En el sótano de la checa, en el calabozo número 5, estaba detenido un sacerdote navarro, Jenaro Xavier Vallejos. Hacia las cinco de la tarde del 13 vio entrar al padre Donato «con su traje negro y aquel su ademán sereno y casi sonriente», y pensó: «¡Este es un fraile! ¡No lo puede disimular!». Cuando alguien le preguntó por qué lo habían detenido, contestó: «Señores, soy religioso Redentorista; por eso me han detenido».

Declaración de Jenaro Xavier Vallejos, recogida en Hispania Martyr.

Al saber que Vallejos era de Sangüesa, se confió a él: había vivido quince años en Pamplona y conocía a su familia. Le contó que llevaba una tarjeta de diplomático de la Nunciatura y que confiaba en salir pronto. Tan seguro estaba Vallejos de que saldría que le dio una cantidad de dinero para que la entregara a su propia familia.

Ídem.

Aquellos días se dedicó a levantar el ánimo de los presos más angustiados con los consuelos de la fe. Les exhortaba a ponerse a bien con Dios y confesó a varios, «siendo para algunos aquella la última confesión de su vida, ya que fueron luego fusilados».

Ídem.

Una noche lo llamaron a declarar. Subió contento y volvió a medianoche cabizbajo. Uno de los interrogadores le había preguntado por el padre provincial y por otros religiosos, y le había dicho: «Y tú has predicado mucho por Navarra y por Galicia ¿verdad? Y te llamaban 'Pico de oro' ¿No?». El padre Donato pasó los días siguientes intentando recordar quién era aquel hombre que lo conocía tan bien. Por lo que llegó a contar, parece que se trataba de un antiguo redentorista.

Ídem.

«Si nos matan»16 de septiembre

El 16 soltaron a Vallejos. El padre quedó acompañado de un joven preso, Antonio Gómez Fernández. Aconsejado por Vallejos, el muchacho se le acercó junto a la ventana y, mientras parecían distraídos mirando un reloj de bolsillo, se confesó con él. Al terminar, el padre le dijo:

Testimonio de Antonio Gómez Fernández en las notas del P. Lucas Pérez, p. 8–9.

En este último término, hijo mío, si nos matan ya sabemos lo que tenemos que hacer: Gritaremos con toda la fuerza ¡Viva Cristo Rey! Y entraremos en el cielo.

Palabras del padre Donato a Antonio Gómez Fernández en la celda número 5, el 16 de septiembre de 1936.

Poco después un amigo fue a la checa a preguntar por el padre. Le dijeron que lo habían puesto en libertad y que el joven estaba ya en la Cárcel Modelo. Fue a verlo allí. Al oír el nombre del padre Donato, Antonio Gómez se conmovió y no pudo evitar una lágrima: «¡Le estoy tan agradecido…!».

Ídem.

Hasta la eternidadNoche del 17 al 18 de septiembre

A altas horas de la noche del 17 sonó en el calabozo la voz de un miliciano: «¡Donato Jiménez! ¡Toma! ¡a declarar!», y le alargó un sobre blanco. Los presos sabían lo que significaba. «Donato se levantó sereno y tranquilo; él sabía que iba camino de la muerte; se despidió de todos los que estábamos a su lado… La despedida fue para siempre, dijo: 'hasta la eternidad'. El Padre no bajó más al calabozo.»

Testimonio de un compañero de celda, recogido en Hispania Martyr.

A las ocho de la mañana del 18 apareció el cuerpo de un hombre en la cuneta derecha del kilómetro 12 de la carretera de Francia, en el término de Fuencarral. Según el reconocimiento del médico, había muerto hacia las tres de la madrugada por disparos de arma de fuego. El juez lo inscribió como «un hombre sin identificar», de 40 a 45 años, «fuerte, algo gordo, estatura regular, pelo canoso y ojos castaños». Tenía sesenta y tres.

Acta de defunción, Registro Civil de Fuencarral, 19 de septiembre de 1936 (Registro Civil Único de Madrid, sec. 3.ª, t. 32-30, f. 107 v.).

Lo que llevaba consigo, según el acta de defunción

«Viste americana negra, pantalón a rayas negras y grises, camisa blanca con pechera postiza de fondo gris con rayas azules […]; tiene un libro “Breviarium Romanum”, entre unas estampas sueltas de Santos, hay una dedicada por la Comunidad al Maestro M.R.P. Jiménez fechada en Burlada 7-8-1926 […], un pañuelo blanco marca + S.R. D.J., un rosario y un Cristo.»

El breviario, el rosario y el crucifijo los llevaba encima al morir. Junto al acta, el juzgado grapó una fotografía del cadáver para poder identificarlo algún día.

Ídem.

Sin nombre19 de septiembre de 1936 – 2006

Lo enterraron el 19 de septiembre en el cementerio de Fuencarral, como «cadáver varón sin identificar», en el patio 3.º, fila 6.ª, sepultura número 15. Más tarde el cuerpo fue exhumado sin que conste la fecha ni el destino; con mucha probabilidad acabó en el osario común. No tiene sepultura conocida.

Certificado del Cementerio de la Almudena, 6 de abril de 2006, a partir del Libro Registro del Cementerio de Fuencarral.

En 2006, mientras se preparaba la causa de beatificación, el padre Antonio Manuel Quesada, redentorista y hoy vicepostulador de la causa, pidió los datos de aquel cadáver sin identificar. Los datos del acta y la fotografía permitieron identificarlo. Por auto del 21 de marzo de 2006, el Registro Civil añadió al margen del acta una nota que corrige lo escrito en 1936: el fallecido es «Donato Giménez Bibiano, nacido el día veintiuno de marzo de mil ochocientos setenta y tres, hijo de Miguel y de Brígida, natural de Alaejos (Valladolid) y no lo que figura».

Nota marginal del acta de defunción, 28 de abril de 2006. Carta del Cementerio de la Almudena al P. Antonio M. Quesada.

Por qué lo mataron

No consta que hubiera juicio ni acusación formal. Él mismo lo dijo al entrar en la celda: lo habían detenido por ser religioso redentorista. Lo que le preguntaron en el interrogatorio fue por sus superiores, por sus hermanos y por su predicación. La Iglesia estudió su muerte con la de otros once redentoristas de Madrid y, el 24 de abril de 2021, el papa Francisco reconoció que fue un martirio por odio a la fe.

Decreto de martirio, Dicasterio para las Causas de los Santos, 24 de abril de 2021.