V
Memoria
No tiene tumba. Su memoria la han guardado unos papeles, unos pocos testigos y su pueblo.
Sin sepultura conocida
Lo enterraron en septiembre de 1936 en el cementerio de Fuencarral como un desconocido. Después lo exhumaron sin que quedara constancia de la fecha ni del destino, y lo más probable es que sus restos acabaran en el osario común. No consta su traslado a ningún otro lugar. No hay un sepulcro ante el que rezar: hay un acta, una fotografía y una nota al margen.
Certificado del Cementerio de la Almudena (2006). Semblanza de Testigos de la Redención.
Alaejos
Alaejos es una villa de la Tierra de Medina, entre Medina del Campo y Nava del Rey, conocida por las torres de sus dos grandes iglesias, Santa María y San Pedro, que se ven desde muy lejos. Allí están los lugares de su infancia y de su vocación. La casa natal, en la calle Casasnuevas. La iglesia de San Pedro, donde fue bautizado y confirmado. La de Santa María, a cuya puerta el padre Negro dijo de él: «Este quiere venir con nosotros». Y la ermita de Nuestra Señora de la Casita, adonde fue a dar gracias el día de su primera comunión y a cuya Virgen hizo la novena de mayo de 1887.
Acta de nacimiento. Curriculum vitae (1893), p. 5, 7 y 9–10.
Al principio del libro 15 de bautismos de San Pedro, alguien dejó escrita una nota para que no se perdiera la relación entre aquella partida y lo que pasó después: «Al folio 165 de este libro se halla la partida del Padre Donato Giménez Viviano, Redentorista que estuvo preso […] en la Checa de Fomento de Madrid de cuya cárcel le sacaron el día 17 de septiembre de 1936».
Certificación de la partida de bautismo, 29 de julio de 2004 (APRM, Mártires, 1209000).
De Alaejos salieron con él, en septiembre de 1887, otros tres muchachos camino del jovenado. Uno de ellos, Saturnino Martín Lucas, bautizado en Santa María, profesó el mismo día que Donato y se ordenó con él en Astorga. Pasó sus últimos años en Portugal, donde murió en 1955. Su carta de 1944 es la mejor fuente que tenemos sobre la infancia y el carácter del beato.
Presentación de la carta del P. Saturnino (APRM, Mártires, 1209103).
Quiénes guardaron su memoria
Lola Moreno Tobarra, la joven que lo acogió en la calle Mayor, fue detenida con él. Al salir de la checa contó lo ocurrido, y su relato llegó por medio de otros redentoristas a las notas del padre Lucas Pérez.
Notas del P. Lucas Pérez (APRM, Mártires, 1209102).
Jenaro Xavier Vallejos, el sacerdote navarro de la celda número 5, y Antonio Gómez Fernández, el joven al que confesó, dejaron testimonio de sus últimos días.
Declaración de Vallejos. Testimonio de Antonio Gómez en las notas del P. Lucas Pérez.
El padre Lucas Pérez, redentorista, reunió en los años cuarenta los datos de su martirio y de su vida. En agosto de 1944 escribió desde Nava del Rey al padre Saturnino: «Ya tengo estudiada la parte del martirio y me falta la de su vida».
Carta del P. Lucas Pérez al P. Saturnino, 12 de agosto de 1944.
El padre Antonio Manuel Quesada, redentorista y vicepostulador de la causa, pidió en 2006 los datos del «hombre sin identificar» enterrado en Fuencarral. Ese mismo año el Registro Civil corrigió el acta de 1936 y le devolvió su nombre.
Acta de defunción y certificado del Cementerio de la Almudena (2006).
Su fiesta
La Iglesia celebra su memoria el 6 de noviembre, con los demás mártires redentoristas de Madrid y de Cuenca. El aniversario de su muerte es el 18 de septiembre.
cssr.news, 22 de octubre de 2022.
Galería
Fotografías de los Misioneros Redentoristas, reproducidas con su permiso. Las fechas son las que constan en el archivo de cada imagen. Algunas son detalles o versiones restauradas de una misma fotografía; se muestran a su tamaño, sin ampliarlas más de la cuenta. Pulsa una imagen para verla entera.












